Archivo diario: octubre 6, 2010

>Coleo, ¿tradición o tortura?

>

“El coleo de toros es un “deporte” que tiene un origen emparentado con la ganadería en Venezuela desde mediados del siglo XVI. Con la formación de hatos ganaderos, era muy común atrapar a los toros que se escapaban de la manada, atrapándolos por el rabo hasta hacerlos derribarlos. El coleo se establece como práctica del hombre de los llanos hacia 1780, así lo demuestran algunas quejas que censuraban la costumbre.”
Actualmente la finalidad de este mal llamado deporte es tumbar al Cebú /toros ó becerros cuando este sale a la manga, en Venezuela, son 4 coleadores los que salen detrás de el becerro/cebú ó toro, buscando tirarle al piso o como ellos llaman “Colearle” que usualmente se hace jalando la cola, la cual genera lesiones en el animal que fue coleado o en el mismo que usan como transporte de coleo.

En las vacas/toros ó becerros generan daños en la columna vertebral al momento de jalarle la extremidades como la cola, fractura en las patas traseras como delanteras, raspones, magulladuras, golpes ya que en algunos casos el caballo “atropella” a la Cebú /toro ó becerro.

Los caballos a pesar de no ser coleados, sufren millones de lesiones también, al colisionar con otros “competidores” o con el mismo Toro/Cebú o becerro causándole diversas fracturas en algunas partes de su cuerpo.

Estos animales son provenientes de las granjas cárnicas y solo son un instrumento de ocio, sadismo y mal llamado disfrute de algunos pocos, ya que la población venezolana rechaza contundentemente este clase de espectáculo, pero el mismo se mantiene por ciertas mafias e intereses ajenos a los animales, es un eslabón más de tortura, agonía en la cadena hacia la muerte, estos animales son transportados por los mismos camiones que los llevan a los mataderos, confinados, apretados, enfermos, golpeados, asustados son llevados a la manga de coleo donde luego de ser maltratados, golpeados, derrumbados, son llevados a jaulas durante toda la noche, que al empezar el nuevo día, serán llevados al matadero, donde serán asesinados, mutilados para el disfrute de un paladar.