Archivos de la categoría Consumismo

>Sobre el consumismo de Semana Santa

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En está semana miles de católicos conmemoran la pasión, muerte y resurrección de Jesús, la cual denominan anualmente como “Semana santa”. Esta semana se caracteriza por un sin fin de actividades de tipo religiosas. Una de ellas y en la cual me centrare, es en la tradición de no comer carnes rojas durante dichos días. Esta creencia casi “impuesta” por la iglesia católica y aceptada por sus fieles es casi una estrategia comercial, ya que, sustituyen la carne roja por el consumo desenfrenado de mariscos y pescados, como si para ser un “buen católico” esto fuera una obligación. En estas fechas es cuando más crece la demanda en la industria de mariscos y productos del mar, por lo cual también se saca provecho de estas fechas, ya que los precios suben considerable y sorprendentemente. A su vez, durante el pasar de los años la publicidad y el sistema capitalista también han sacado provecho de esta festividad católica, pues han creado al famoso “conejito de pascua”, que esconde y “regala” a los niños y niñas huevitos de chocolate que conmemoran el domingo de resurrección. Es así, como por estos días podemos ver a centenares de creyentes atochando supermercados y ferias para comprar y abastecerse de pescados y mariscos que siempre han existido, pero que milagrosamente aumentan su consumo por este tipo de festividades que más que mal solo benefician a los grandes comerciantes y a las grandes industrias y a su vez, endeudan más y más a los católicos. Más aun lo es el tema del “conejito de pascua” que solo ha sido inventado y creado para establecer una nueva fecha en el calendario consumista, como pasa por ejemplo, con el día de la madre, del padre, entre otros inventos que el sistema capitalista nos ha impuesto.

Así es como veo con impotencia que millones de familias giran en torno a esta conmemoración que se dice religiosa, pero que poco y nada tiene de ello, sino que más de consumista, en donde miles de niños y niñas exigen a sus padres que les compren esos huevitos y conejitos de chocolates que tanta cabida se da en estas fechas en la televisión y en la publicidad.

Personalmente no tengo ninguna creencia religiosa, pero respeto cada una de ellas, pues no soy nadie para juzgar que es lo que existe y no. Pero lo que sí, es que debemos tomar real conciencia de que el consumismo se está apoderando de todo esto y suena hasta gracioso que para ser un “mejor” creyente se deban endeudar comprando estos tan caros productos y creyendo que no comer carne, implica si comer pescados, siendo eso una farsa ya que el pescado al igual que un pollo o cerdo también es un tipo de carne. Este tipo de creencias tan arraigados en nuestra sociedad, ciegan aún más a las personas a consumir productos innecesarios y de una manera completamente desmedida, como si por no comer uno o dos días carne se fueran a morir de hambre y por eso el absurdo sobre abastecimiento.

Por todo esto llamamos a entender, comprender, criticar y reflexionar más sobre este tipo de creencias que solo logran esclavizarnos más a un estúpido sistema que solo nos mira con ojos de “ciegos consumidores”, quienes no piensan nada y solo se dejan llevar por lo que dice la televisión, la publicidad y la iglesia. Por lo demás no solo debiese cuestionarse el consumo de carne roja en semana santa, sino el consumo de todas las carnes durante todo el año, ya que debemos comprender que los animales no son propiedad y que ellos merecen ser libres al igual que nosotros (entendiendo que somos animales), quienes debemos comenzar de una vez por todas a pensar por nosotros mismos y no dejarnos llevar por estas fechas que solo nos ciegan más ante el absurdo consumismo esclavista.

>Sobre la televisión como arma de manipulación masiva

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Tenemos el convencimiento de que más aya de la televisión, son todos los medios masivos de comunicación, diseñados para difundir las ideas y modelos de vida que el sistema busca imponer en la subconciencia de todos los ciudadanos de la sociedad. Y aunque puntualmente la televisión es una caja que busca “informar” utilizando sistemáticamente la manipulación a través de noticias manoseadas, editadas e incluso falseadas. Tampoco se queda atrás en una lluvia imponente de publicidad con el fin de esclavizarte a deudas y adicciones como también crearte falsas necesidades (1), en otras palabras pretende hacerte un consumidor obeso, hacinado y encadenado en las ciudades que la televisión pinta como “paraísos.”

Actualmente las personas pueden pasar 6 y más horas diarias frente al televisor, lo que los convierte en seres sin vida, ya que está caja no les da tiempo para nada más que convencerse así mismos que el mundo no se puede cambiar, que el dinero debe existir, que la carne es necesaria, que no podemos decidir por nosotros mismos y que es necesario que hayan lideres entre muchas otras mentiras que la jodida televisión te impone segundo a segundo como la más poderosa arma del sistema, la que ha vuelto nula la capacidad de soñar con un mundo donde todos seamos libres sin cadenas que nos hagan de tanto peso y sin rutinas llámense trabajos o el simple sedentarismo. Con un mundo donde todos los animales sean libres, donde nuestra comida sea de una naturaleza limpia. Un mundo donde haya un sol conectado con la Tierra. Un mundo de verdadera justicia y libertad.Estamos convencidos que para llegar a este mundo desde la esclavización actual, tenemos que partir realizando las tres únicas capacidades aún gratis; pensar, soñar y amar. Tras conectar estas tres capacidades nos encontraremos combatiendo a través de la desobediencia. Partiendo por apagar la televisión y vivir la vida.

(1) Sobre las falsas necesidades como conductoras hacia el consumismo, fue explicado en otro texto, léelo aquí.

>La esclavitud voluntaria del consumismo

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La esclavitud de la sociedad moderna recae en el consumo y las consecuencias de ello lo vemos en nuestro vivir. Partiendo de la base que son los aparatos de comunicación del sistema económico quienes nos imponen segundo a segundo nuevas y falsas necesidades (a veces ocultas bajo el nombre de “modas”) a las cuales nosotros: esclavos del consumo, corremos motivados por ese autocreado “deseo” a comprarlas.

Nos hemos dejado cegar para creer en el “poseer” y no en el “ser”, estamos convencidos que acumulando “cosas” estamos supliendo todas nuestras “necesidades” (desde fisiológicas hasta de afecto) y no es de extrañar, porque la televisión de la mano con la publicidad nos han mostrado desde temprana edad que debemos tomar “Coca Cola” para ser felices, usar zapatillas “Nike” para caminar mejor o consumir animales para ser más fuertes. Pero estos tres últimos ejemplos representan el inicio de una cadena de mentiras que el sistema ha instalado como verdades. Por ejemplo, sobre el costo de esa felicidad que pretende ser la Multinacional Coca Cola, se explotan acuíferos mientras a Indígenas en Chiapas se les corta el agua por adeudar 50 pesos, esas bebidas que se suponen como “felicidad” demoran cerca de 1.000 años en biodegradarse, mismas bebidas que son fabricadas por miles de niños explotados. Muy similar a lo que cuesta “caminar mejor” utilizando Zapatillas “Nike”; poderosa corporación la cual toda su mano de obra es de niños explotados en jornadas de 13 y más horas al día, mismos niños que no entienden ni de modas ni de “caminar mejor”. Y sobre el tercer ejemplo de consumo, referente a la falsa “necesidad” de consumir animales para ser más fuerte; una mentira que conlleva el genocidio diario de las demás especies que habitan el planeta, muchas de ellas, ya vistas como meras maquinas, como propiedades y no como seres que sienten y desean igual que nosotros.

Sobre los tres ya mencionados ejemplos, nos podemos encontrar con tres de muchas mentiras, porque la felicidad no tiene nada que ver con consumir una bebida (todo lo contrario) o que el caminar mejor tenga relación con usar una marca de zapatillas o que el consumir animales nos haga más fuerte, cuando los hechos nos demuestra que una dieta libre de animales es mucho más sana.Pero aunque los hechos y las consecuencias del orden y modelo de vida que impuso el sistema demuestran su daño y crueldad, la sociedad sigue cegada aceptando voluntariamente la esclavitud del consumo. A lo que debiésemos hacer una guerra, partiendo por cuestionarnos nuestro comportamiento en el día a día, nuestras vidas muchas veces egoísta y nuestra ciega obediencia que debiese transformarse en desobediencia con fin de combatir al verdadero enemigo. Y si el miedo te detiene a desobedecer, debes saber que nunca conocerás la felicidad, por el contrario seguirás creyendo que esta no existe, mientras alimentas tu vida de deudas, tu vida de presiones acompañada con manifestaciones de egoísmo, de depresión, dependencia y soledad.