Invitación abierta a multiplicar las publicaciones anarquistas
Cada ciudad es un mundo distinto. Todas tienen su propia cultura, su modo de ver la vida, incluso su propia jerga, sin embargo en lo que se parecen las ciudades del territorio chileno y del orbe entero, es que en todas existen opresores y oprimidos. Esto es común en todas. Basta ver la composición de la comuna misma: Existen barrios de ricos y de pobres, estos últimos ubicados en la periferia de la ciudad, allí donde se vive en pleno hacinamiento, donde en una casa completa viven dos familias, en las cuales cada invierno es una pesadilla, las familias lidiando con el frío y la lluvia, mientras los explotadores disfrutan de sus mansiones ubicadas en sectores estratégicos de la ciudad. En otras palabras siempre una ciudad será una manifestación de la dominación.