Amor material y la innecesaria estructura

¿En qué momento de nuestra historia el hombre y la mujer decidieron realizarse a través de los objetos? ¿Qué suceso desencadenó este frenesí por la adquisición? El humano, hijo de la tierra, ya no ama lo que me brinda humildemente esta tierra. Ya no convive en paz con los animales, ni con las plantas, ni con los rios, ni con el mar, ni con el aire, ni con las montañas… Con nada. Hemos rapiñado cuando rincón hemos pillado, sin pensar ni reparar en quien hace de ese lugar su hogar. Para que decir de la explotación del humano por el humano. La sociedad completa se ha acostumbrado a que les roben años de su vida para convertirlos en “personas de bien”. Sin tiempo para su familia, amigos, ni para si mismos, buscan lo que no pueden lograr en adquirir objetos (y mientras más de moda estén, mejor)… ¿Por qué quiero trabajar para comprar más? ¿Por qué quiero ser como ese estereotipo cruel e irreal que me imponen cada segundo del día? Ser bajo, pobre, madre/padre soltera/o, discapacitado, pecoso, obrero, calvo, porro, estudioso, gordo, homosexual (entre muchas otras cosas más) no es cool, pero es el 100% de la población. Me entristece saber que lo que se espera de mi es que sea una mujer de cuerpo estupendo, independiente, despreocupada, con auto, mucho dinero, sin hijos y cosas de buenas marcas. El amor, la ternura, la generosidad, la bondad, la dedicación son cosas que no se valoran ni que ya importan.

Me entristece este mal del humano, esta enfermedad de despreciar lo que vale y amar lo que no te llena. Me apena ver como se esfuerzan en construir complejas redes de categorías de cosas y personas, que no sirven de nada. Este esfuerzo masoquista de estandarizar todo, cuando la diversidad del ser humano es lo más hermoso que hay. Este método irracional de colocar tus metas personales en la adquisición de un “bien”… ¿Tu logro dura lo que dura que salga al mercado un mejor modelo?¿Se puede sentir orgulloso alguien de poseer un objeto, en vez del éxito personal?
Es este mundo en que la familia vale callampa, en que las relaciones humanas son tan desechables como las cosas, en que es ridículo y débil demostrar los sentimientos, todos sufrimos por dentro de frustración, llorando a solas o aguantando el dolor, todos encerramos la rabia y rencor, todos tenemos una herida en la autoestima que probablemente jamás se podrá cerrar, pero nadie lo acepta.
Al final del día, cada uno de nosotros buscamos amor, buscamos ser acogidos y aceptados, comprendidos y respetados, pero callamos por miedo y estupidez, por no salirnos de ese castillo de naipes de estereotipos y por no dejar de adquirir cosas, que tanto nos llenan, aunque sea un ratito. Yo prefiero los besos y los abrazos.

Escrito por Tragatemisdedos.

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